Perros de apoyo emocional: qué son, beneficios y situación legal en Chile

Hay días en que levantarse, salir de casa o enfrentarse a un lugar lleno de personas puede resultar más difícil de lo habitual. Para alguien que vive con ansiedad, depresión u otra condición de salud mental, la compañía de un perro puede aportar calma, seguridad y una rutina más llevadera. Es en este contexto donde se comienza a hablar de los perros de apoyo emocional.

Su función no consiste en ejecutar una tarea específica, sino en acompañar a una persona y entregarle contención mediante su presencia. Por ejemplo, durante un momento de ansiedad, acariciar al perro, escuchar su respiración o concentrarse en su compañía puede ayudar a recuperar una sensación de estabilidad.

Sin embargo, tener un vínculo cercano con una mascota no la convierte automáticamente en un animal con derechos especiales de acceso. En Chile existe una diferencia legal importante entre los perros de apoyo emocional y los perros de asistencia. Conocerla evita confusiones al ingresar a un restaurante, vivir en un edificio o planificar un viaje.

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perros de apoyo emocional

¿Qué son los perros de apoyo emocional?

Los perros de apoyo emocional son animales de compañía cuya presencia brinda contención y bienestar a personas que atraviesan una dificultad psicológica o emocional. Pueden acompañar a quienes viven con ansiedad, depresión, estrés postraumático, crisis de angustia u otras condiciones evaluadas por un profesional.

A diferencia de un perro de asistencia, no necesariamente están entrenados para realizar una acción concreta. Su aporte se encuentra en el vínculo que construyen con la persona.

Pensemos, por ejemplo, en alguien que siente mucha angustia al quedarse solo. La presencia del perro puede ayudarle a mantener una rutina, sentirse acompañado y orientar su atención hacia una actividad concreta, como alimentarlo, salir a caminar o cepillarlo.

El término también puede aparecer como “animal de apoyo emocional”, ya que esta función no está limitada exclusivamente a los perros. No obstante, las condiciones de aceptación pueden variar según el lugar y la empresa de transporte.

¿Qué hace un perro de apoyo emocional?

Su función principal es acompañar. Puede ayudar a que una persona se sienta más segura en su hogar, encuentre motivación para mantener ciertas rutinas o transite con mayor calma por situaciones que le producen tensión.

Ese apoyo se puede manifestar de distintas maneras:

  • Entregar compañía durante periodos de aislamiento.
  • Favorecer una rutina diaria.
  • Aportar una sensación de seguridad.
  • Facilitar momentos de calma mediante el contacto.
  • Motivar paseos y actividades fuera de casa.
  • Ayudar a desviar la atención de pensamientos repetitivos.
  • Favorecer la interacción con otras personas.

Imaginemos a una persona que despierta con pocas ganas de comenzar el día. Saber que su perro necesita agua, alimento y un paseo puede darle una razón concreta para levantarse y organizar la mañana. Ese efecto no reemplaza una terapia, pero puede complementar el proceso de recuperación.

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mujer dandole un premio a un perro

¿Los perros de apoyo emocional necesitan entrenamiento especial?

No se exige que realicen tareas especializadas para entregar apoyo emocional. Aun así, eso no significa que puedan prescindir de educación.

Un perro que acompañará frecuentemente a una persona debe poder caminar con correa, responder a indicaciones básicas y mantenerse tranquilo frente a estímulos cotidianos. También necesita aprender a relacionarse de forma segura con personas y otros animales.

Si ladra continuamente, salta sobre desconocidos o se angustia en espacios concurridos, exponerlo a esas situaciones podría resultar incómodo tanto para él como para su tutor. El bienestar debe ser considerado en ambos sentidos: el perro acompaña a la persona, pero también necesita sentirse seguro.

¿Para quiénes se recomienda un perro de apoyo emocional?

No existe una lista cerrada de diagnósticos que determine quién puede beneficiarse. La decisión debe considerar la situación de cada persona, su estilo de vida y su capacidad para cuidar responsablemente a un animal.

Antes de incorporar un perro, conviene pensar más allá de la compañía. Habrá gastos veterinarios, alimentación, paseos, limpieza y responsabilidades durante varios años. Si esas tareas aumentan el estrés en lugar de aliviarlo, quizá sea necesario evaluar otras alternativas de apoyo.

Personas con ansiedad o crisis de angustia

La compañía de un perro puede ayudar a algunas personas a enfocar su atención en el presente. Durante un episodio de ansiedad, sentir el contacto del animal o realizar una actividad sencilla con él puede aportar una referencia estable.

Supongamos que alguien comienza a sentirse sobrepasado antes de salir de casa. Sentarse unos minutos, acariciar a su perro y concentrarse en su respiración podría ayudarle a atravesar ese momento con mayor calma.

Esto no significa que el perro pueda detener todas las crisis ni que funcione de la misma manera para todos. Cuando la ansiedad afecta el trabajo, los estudios, el sueño o las relaciones, es importante solicitar ayuda profesional.

Personas con depresión, estrés postraumático u otras condiciones

Las rutinas asociadas al cuidado de un perro pueden contribuir a organizar el día. Darle alimento, salir a caminar y atender sus necesidades introduce horarios y actividades concretas.

En personas con estrés postraumático, la presencia de un animal puede aportar una percepción de compañía o seguridad. Sin embargo, si se espera que el perro reconozca una crisis, interrumpa una conducta o realice una acción determinada, probablemente se esté hablando de un perro de asistencia psiquiátrica, no solo de apoyo emocional.

La investigación sobre la relación entre mascotas y salud mental ha encontrado posibles beneficios vinculados con la compañía, la sensación de seguridad y la conexión social. Aun así, también se reconoce que los resultados no son iguales para todas las personas y que se necesita más investigación para precisar su alcance.

Niños, adultos mayores y personas dentro del espectro autista

Un perro puede convertirse en una figura predecible dentro de la rutina de un niño o un adulto mayor. También puede facilitar la interacción, estimular actividades y aportar compañía.

En el caso de niños y personas dentro del espectro autista, no debe asumirse que cualquier perro será beneficioso. Algunas personas tienen sensibilidad frente al ruido, el movimiento, el olor o el contacto físico. Además, el animal debe contar con un temperamento adecuado y espacios para descansar.

Por ejemplo, si a un niño le incomoda que el perro se acerque de forma repentina, la convivencia podría aumentar su tensión. Antes de tomar una decisión, conviene observar cómo se relaciona con los animales y conversar con los profesionales que lo acompañan.

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un hombre en el suelo viendo a un perro

Beneficios de los perros de apoyo emocional

El vínculo con un perro puede ofrecer beneficios psicológicos, sociales y cotidianos. No obstante, se debe evitar presentar su presencia como una cura o asegurar que producirá el mismo resultado en todas las personas.

La relación funciona cuando existe compatibilidad, cuidado responsable y expectativas realistas.

Compañía y sensación de seguridad

La soledad puede sentirse con mayor intensidad durante la noche, después de una jornada difícil o en periodos de aislamiento. Un perro aporta una presencia constante y una forma de compañía que no exige conversar ni explicar lo que se está sintiendo.

Volver a casa y encontrar al animal esperando puede marcar una diferencia en la experiencia cotidiana de algunas personas. Esa compañía se construye a través de gestos simples: sentarse juntos, salir a caminar o compartir un momento tranquilo.

Apoyo durante momentos de ansiedad o estrés

El contacto con un perro puede ayudar a dirigir la atención hacia estímulos concretos, como la textura del pelaje, el ritmo de su respiración o el movimiento de su cuerpo.

Estas acciones pueden incorporarse como parte de estrategias previamente trabajadas con un profesional. Por ejemplo, si una persona practica ejercicios de respiración durante una crisis, la presencia del perro podría servirle como punto de referencia para seguir el ritmo.

El animal no sustituye la atención psicológica o psiquiátrica. Tampoco debe recibir la responsabilidad de mantener estable a su tutor durante todo el día.

Creación de rutinas y mayor interacción social

Los perros necesitan horarios, paseos y cuidados. Esta estructura puede ser positiva para quienes tienen dificultades para organizar su jornada.

Salir a pasear también genera oportunidades de interacción. Un saludo con un vecino, una conversación breve en la plaza o una visita al veterinario pueden disminuir gradualmente el aislamiento.

Eso sí, adoptar un perro únicamente para obligarse a salir no siempre es una buena decisión. Primero debe evaluarse si la persona puede atenderlo incluso durante los días en que se sienta peor.

¿Cómo saber si necesito un perro de apoyo emocional?

La pregunta no debería centrarse solamente en si te gustan los perros. También hay que pensar qué necesidad esperas cubrir, cuánto apoyo requieres y si puedes hacerte cargo del animal de forma estable.

Algunas preguntas útiles son:

  • ¿En qué situaciones creo que su compañía podría ayudarme?
  • ¿Tengo tiempo y recursos para cuidarlo?
  • ¿Qué pasará con el perro si debo hospitalizarme o viajar?
  • ¿Mi vivienda permite mascotas?
  • ¿Puedo sacarlo a pasear todos los días?
  • ¿Estoy preparado para asumir gastos veterinarios inesperados?
  • ¿Busco compañía o necesito que el perro realice una tarea específica?

Estas respuestas pueden conversarse con un profesional de salud mental y con las personas que forman parte de tu red de apoyo. También es importante definir quién cuidará al perro si debes viajar, atender una emergencia o pasar algunos días fuera de casa. Puede ser un familiar de confianza, un cuidador habitual o un hotel para mascotas que conozca sus rutinas, necesidades de salud y forma de relacionarse con otros animales. 

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mujer con una psicologa sentadas

Señales que conviene conversar con un profesional de salud mental

Es recomendable pedir orientación cuando el malestar emocional afecta actividades habituales, como dormir, estudiar, trabajar, salir de casa o relacionarse con otras personas.

También debería consultarse si existe:

  • Ansiedad intensa o persistente.
  • Crisis de angustia frecuentes.
  • Aislamiento prolongado.
  • Pérdida de interés en actividades habituales.
  • Dificultad para mantener rutinas básicas.
  • Miedo excesivo a permanecer sin compañía.
  • Recuerdos traumáticos que interfieren con la vida diaria.

Un profesional podrá evaluar si la compañía de un perro podría complementar el tratamiento y qué otras herramientas serían necesarias.

Por qué la compañía de una mascota no reemplaza un tratamiento

Un perro puede acompañar, pero no realiza una evaluación clínica, no identifica por sí solo el origen del malestar ni reemplaza una intervención profesional.

Por ejemplo, alguien puede sentirse más tranquilo al dormir junto a su mascota, pero continuar experimentando crisis durante el trabajo. En ese caso, la compañía ayuda en un momento específico, aunque todavía sea necesario abordar el problema de fondo.

La forma más responsable de entender el apoyo emocional es como un complemento dentro de un plan más amplio.

perro de asistencia

Diferencia entre un perro de apoyo emocional y un perro de asistencia

Estos conceptos suelen confundirse porque ambos animales pueden acompañar a personas con condiciones de salud. La diferencia principal está en el entrenamiento, las funciones que realizan y el reconocimiento legal.

Perro de asistencia o servicio

Un perro de asistencia ha sido entrenado para ayudar a una persona con discapacidad mediante tareas concretas. Puede guiar a una persona ciega, alertar sobre determinados sonidos, recoger objetos o responder frente a una necesidad médica.

Dentro de esta categoría también existen perros de asistencia psiquiátrica. Estos pueden aprender a interrumpir una conducta, buscar ayuda, crear una barrera física o responder de una manera determinada frente a una crisis.

En Chile, los perros de asistencia debidamente identificados tienen protección legal para acompañar a sus usuarios en espacios y medios de transporte contemplados por la normativa.

Perro de terapia

Un perro de terapia participa en intervenciones planificadas junto a un profesional o equipo preparado. Puede visitar hospitales, colegios, residencias o centros de rehabilitación.

A diferencia de un perro de apoyo emocional, no trabaja exclusivamente para una sola persona. Puede interactuar con distintos usuarios dentro de actividades con objetivos definidos.

Por ejemplo, un perro de terapia podría participar en una sesión destinada a favorecer la comunicación de un grupo de niños. Su presencia forma parte de una intervención organizada, no de un acompañamiento permanente.

Mascota de compañía

Una mascota también puede entregar afecto, calma y compañía. La diferencia es que no necesariamente ha sido evaluada como parte del manejo de una condición emocional.

En la práctica, un mismo vínculo puede ser muy significativo para su tutor. Sin embargo, llamarlo “apoyo emocional” no concede automáticamente permisos de acceso ni transforma al animal en perro de asistencia.

¿Cómo acreditar un perro de apoyo emocional en Chile?

En Chile no existe actualmente un procedimiento nacional único que convierta a una mascota en perro de apoyo emocional con derechos generales de acceso.

Una persona puede contar con un documento emitido por su profesional tratante para explicar la necesidad de acompañamiento. No obstante, su aceptación dependerá del propósito para el que se presente y de las reglas de cada institución.

Un certificado solicitado para viajar en avión, por ejemplo, no necesariamente tendrá efectos para ingresar a un restaurante, permanecer en un lugar de trabajo o vivir en un edificio con restricciones.

Evaluación de un profesional de salud mental

La evaluación debe centrarse en la persona, no solamente en el comportamiento del perro. El profesional tendrá que determinar si existe una condición que requiere atención y si la presencia del animal representa un apoyo dentro del tratamiento.

No debería emitirse un certificado después de responder un formulario automático sin evaluación clínica. Un documento serio implica conocer los antecedentes, analizar la necesidad y explicar sus alcances.

Además, una evaluación favorable no elimina las responsabilidades del tutor. El perro deberá mantenerse sano, controlado y en condiciones adecuadas de higiene y comportamiento.

¿Qué debe contener el certificado de apoyo emocional?

No existe un formato universal válido para cualquier situación. El contenido dependerá de la entidad que lo solicite.

En términos generales, podrían requerirse:

  • Identificación de la persona evaluada.
  • Datos del profesional tratante.
  • Fecha de emisión.
  • Confirmación de que existe una necesidad de acompañamiento.
  • Firma y datos de contacto del profesional.
  • Periodo de vigencia, cuando corresponda.

No es necesario publicar información clínica sensible en una credencial o chaleco. Si una empresa solicita documentación, conviene preguntar exactamente qué datos necesita y cómo protegerá la información personal.

perro sentado en un tren

¿Qué dice la ley chilena sobre los perros de apoyo emocional?

La legislación chilena reconoce expresamente el acceso de los perros de asistencia que cumplen con los requisitos establecidos. En cambio, ese reconocimiento no se extiende de manera automática a los perros cuya única función es brindar compañía emocional.

Han existido proyectos destinados a ampliar o regular esta materia, pero un proyecto de ley no debe confundirse con una norma vigente. Por eso, antes de afirmar que un perro puede ingresar a cualquier lugar, es necesario revisar la regulación actual y las políticas particulares del establecimiento.

¿Pueden ingresar a lugares públicos y privados?

No tienen garantizado el ingreso general a restaurantes, supermercados, centros médicos, oficinas u otros establecimientos por el solo hecho de ser presentados como apoyo emocional.

Algunos lugares pet friendly pueden permitirlos bajo sus propias reglas. Otros podrían aceptar una solicitud particular, pero esa decisión no equivale al derecho legal de acceso que posee un perro de asistencia.

Si necesitas asistir a un espacio acompañado por tu perro, lo más práctico es comunicarte previamente. Explica la situación, pregunta qué documentos solicitan y evita asumir que un certificado será suficiente.

Diferencias legales con los perros de asistencia

La normativa chilena establece que no se puede negar arbitrariamente el acceso de un perro de asistencia debidamente identificado a los lugares y medios de transporte comprendidos por la ley.

Los perros de apoyo emocional no cuentan automáticamente con esa protección. Por lo tanto, el encargado de un establecimiento puede aplicar sus reglas sobre ingreso de mascotas, siempre dentro de la legislación correspondiente.

Esta distinción no significa que el apoyo emocional sea poco importante. Simplemente indica que ambas categorías tienen funciones y tratamientos jurídicos diferentes.

Tenencia responsable y obligaciones de su tutor

Aunque el perro tenga una función emocional, su tutor continúa siendo responsable de:

  • Mantenerlo bajo control.
  • Entregarle alimento, agua y atención veterinaria.
  • Evitar que cause daños o molestias.
  • Recoger sus deposiciones.
  • Cumplir las exigencias sanitarias.
  • Respetar las normas de cada espacio.
  • Protegerlo frente a situaciones que le produzcan miedo o agotamiento.

El apoyo no puede construirse a costa del bienestar del animal. Si acompañar a su tutor a lugares concurridos le provoca estrés constante, se deben buscar otras alternativas.

perro en avión

¿Se puede viajar con perros de apoyo emocional en Chile?

Sí es posible en determinadas rutas y aerolíneas, pero no existe una regla única para todos los vuelos. Cada compañía establece sus condiciones, documentos, límites de tamaño y destinos autorizados.

Nunca conviene llegar al aeropuerto suponiendo que el certificado permitirá abordar. La solicitud debe realizarse con anticipación y su aprobación puede depender de una revisión final.

Requisitos para viajar en avión

Las aerolíneas pueden solicitar:

  • Certificado del profesional tratante.
  • Formulario propio de la compañía.
  • Certificado de salud veterinaria.
  • Vacunas y documentos sanitarios.
  • Edad mínima del animal.
  • Solicitud dentro de un plazo determinado.
  • Correa o arnés.
  • Buen estado de higiene y comportamiento.

LATAM indica actualmente que el servicio debe solicitarse hasta 48 horas antes del vuelo y que se necesita una acreditación del médico tratante. La aceptación depende de la ruta, la disponibilidad y la evaluación realizada en el aeropuerto.

Estas condiciones pueden cambiar, por lo que deben revisarse directamente antes de comprar el pasaje.

Documentos y condiciones exigidos por las aerolíneas

El certificado emocional no reemplaza los documentos veterinarios ni las exigencias del país de destino. Si se trata de un vuelo internacional, también deben revisarse los requisitos de ingreso y retorno del animal.

Por ejemplo, un país podría exigir vacunas, desparasitación, certificado zoosanitario o un periodo específico entre la aplicación de una vacuna y el viaje. Cumplir las reglas de la aerolínea no garantiza por sí solo el ingreso al destino.

Además, algunas compañías consideran a los animales de apoyo emocional como mascotas y aplican las condiciones correspondientes al transporte en cabina o bodega.

perro viajando en bus

Viajes en buses y otros medios de transporte

En buses interurbanos, trenes u otros servicios, las condiciones pueden variar según la empresa. Los derechos legales establecidos para perros de asistencia no se trasladan automáticamente a un perro de apoyo emocional.

Antes de comprar el pasaje, pregunta si aceptan mascotas, qué tipo de transportadora se exige y si existe un costo adicional. Solicita la respuesta por un canal que puedas consultar nuevamente si aparece algún inconveniente.

¿Qué características debe tener un perro de apoyo emocional?

No necesita pertenecer a una raza específica. Lo importante es que exista compatibilidad con la persona y que el animal pueda desenvolverse sin miedo o agresividad en los ambientes donde vivirá.

Un perro muy cariñoso dentro de la casa podría sentirse incómodo en un aeropuerto. Otro puede tolerar bien los espacios concurridos, pero necesitar mucha actividad física. La elección debe considerar el conjunto, no solo su apariencia.

Temperamento tranquilo y comportamiento predecible

Se suele buscar un perro sociable, estable y capaz de recuperarse después de un estímulo inesperado. Eso no significa que nunca vaya a asustarse, sino que puede manejar situaciones habituales sin permanecer en un estado constante de alerta.

Conviene observar cómo responde ante:

  • Personas desconocidas.
  • Otros perros.
  • Ruidos fuertes.
  • Vehículos.
  • Manipulación veterinaria.
  • Cambios de ambiente.
  • Periodos de espera.

Si muestra miedo intenso o reactividad, un profesional del comportamiento canino puede evaluar qué apoyo necesita.

Socialización con personas y otros animales

La socialización no consiste en obligarlo a saludar a todo el mundo. Se trata de ayudarlo a relacionarse de forma segura y gradual con diferentes estímulos.

Un perro correctamente socializado puede permanecer cerca de otras personas sin saltar sobre ellas y cruzarse con otro animal sin intentar acercarse a la fuerza. También sabe descansar mientras su tutor conversa o espera.

Este aprendizaje debe adaptarse a su edad, personalidad y experiencias previas.

perro en veterinario

Estado de salud y controles veterinarios

El perro debe tener sus controles, vacunas y tratamientos antiparasitarios al día. También necesita una alimentación apropiada, ejercicio y atención frente a cualquier signo de dolor.

Además de sus controles médicos, necesita salir, moverse y explorar con regularidad. Si en algunos periodos su tutor no puede mantener esta rutina, un servicio de paseos para mascotas puede ayudar a cubrir sus necesidades de ejercicio. La persona encargada debe conocer su carácter, respetar su ritmo y saber cómo actuar frente a otros perros o estímulos que puedan incomodarlo. 

Un cambio de conducta puede estar relacionado con una molestia física. Si un perro tranquilo comienza a gruñir al tocarlo, no debe castigarse ni asumirse que dejó de ser apto. Primero corresponde descartar un problema de salud.

Preguntas frecuentes sobre perros de apoyo emocional

¿Quién puede emitir un certificado de apoyo emocional en Chile?

Dependerá del uso que tendrá el documento. Para acreditar una necesidad relacionada con la salud mental, debe existir una evaluación profesional real. Si el certificado será presentado ante una aerolínea o institución, se deben revisar sus requisitos, ya que puede exigir que sea emitido por el médico tratante y dentro de un plazo determinado.

¿Cualquier perro puede ser de apoyo emocional?

En principio, no se exige una raza determinada ni el aprendizaje de tareas especializadas. Sin embargo, el perro debe ser compatible con la persona, encontrarse sano y mostrar un comportamiento que no lo ponga en riesgo ni genere problemas para terceros.

¿Un perro de apoyo emocional puede entrar a un restaurante?

No tiene acceso garantizado únicamente por ser presentado como apoyo emocional. Podrá ingresar si el establecimiento admite mascotas o autoriza el acceso bajo sus propias condiciones. Es recomendable preguntar antes de acudir.

¿Puede vivir en un edificio que no admite mascotas?

La respuesta dependerá del reglamento de copropiedad, el contrato de arriendo y la normativa aplicable. Un certificado de apoyo emocional no anula automáticamente las reglas del edificio. Si existe un conflicto, conviene revisar los documentos y buscar orientación jurídica para el caso particular.

¿Se puede subir al avión sin transportadora?

Depende de la aerolínea, el destino, el tamaño del perro y las condiciones del servicio. Algunas rutas permiten que permanezca a los pies del pasajero, mientras que otras lo consideran mascota y exigen transportadora. Siempre debe confirmarse antes del viaje.

¿El certificado de apoyo emocional tiene fecha de vencimiento?

Puede tenerla si así lo establece el profesional o la institución que recibirá el documento. Las aerolíneas suelen exigir certificados recientes y formularios propios, por lo que no se debe asumir que uno emitido hace varios años continuará siendo aceptado.

¿Es obligatorio utilizar chaleco o identificación?

Un chaleco puede ayudar a comunicar que el perro está acompañando a una persona, pero no le entrega reconocimiento legal. Tampoco reemplaza los documentos solicitados por una empresa o autoridad.

¿Cuánto cuesta acreditar un perro de apoyo emocional?

No existe una tarifa oficial única. El valor dependerá de la evaluación profesional y de los servicios adicionales que se contraten. Desconfía de páginas que prometen una acreditación inmediata y acceso garantizado a cualquier lugar a cambio de un pago.

perro dalmata abrazando a un niño

Una compañía importante que también necesita cuidados

Los perros de apoyo emocional pueden convertirse en una presencia significativa para personas que viven con ansiedad, depresión, estrés o dificultades para mantener sus rutinas. Su compañía puede aportar calma, motivación y una sensación de seguridad en determinados momentos.

Ese vínculo, sin embargo, debe construirse con expectativas realistas. El perro no reemplaza un tratamiento de salud mental ni obtiene automáticamente los mismos derechos que un perro de asistencia. En Chile, su ingreso a espacios y medios de transporte dependerá de la normativa vigente y de las políticas aplicadas por cada entidad.

Antes de buscar un certificado o comprar un chaleco, el primer paso debería ser conversar con un profesional y evaluar si esta forma de acompañamiento responde realmente a tus necesidades. Y si decides avanzar, recuerda algo esencial: mientras el perro cuida de ti con su presencia, tú también eres responsable de cuidar su salud, descanso y bienestar.

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